PRESENTACIÓN

En el espacio educativo actual, nos enfrentamos con escenarios de gran incertidumbre debido a que los esquemas educativos tradicionales han perdido vigencia y, como respuesta, surgen de manera imperante cuestionamientos como los siguientes: ¿Cómo hacer frente a la cotidianidad de la vida en las aulas? ¿Cómo hacer que los procesos de enseñanza-aprendizaje sean significativos? ¿Cómo construir una buena relación con los alumnos? ¿Cómo evitar de deserción? ¿Cómo apoyar a los alumnos frente a los retos académicos así como los propios de la juventud? ¿Cómo acompañarlos? ¿Cómo formarlos integralmente?, entre muchos otros.
 
No cabe duda de que la figura del tutor, con diversos nombres y funciones, desde la antigüedad, ha estado presente de manera muy significativa en la educación. Sin embargo, desde hace tiempo, los procesos de tutoría han surgido como un recurso para hacer frente, junto con los alumnos, a los diversos y complejos malestares y problemáticas que conlleva la formación de los niños y jóvenes de hoy.
 
Edgar Morin plantea que la educación no puede permanecer ciega ante las disposiciones, imperfecciones, dificultades y tendencias tanto al error como a la ilusión en los procesos de conocimiento de los seres humanos.
 
Este Congreso ha sido concebido como una oportunidad para pensar colectivamente los actuales retos de los tutores; para pensar a los alumnos y asumirlos como coautores de su formación, y para resignificar los principios de la educación centrada en la persona a través de la tutoría.